Los periodistas son amigos. Gánate su confianza.

los periodistas son amigos

Los periodistas son amigos, pero la confianza hay que ganársela en cualquier relación. Porque no viene con garantía ni con recambio en Amazon. Cuando se rompe, es como cuando se te desmorona un bizcocho en la cocina: recoger las migas no te devuelve el pastel.

Es como construir una torre de naipes. Levantarla puede ser laborioso, pero para derrumbarla, basta un pequeño soplido. Y volverla a dejar como estaba… bueno, eso ya es otro cantar.

La confianza es como ese primer café de la mañana: seguridad. Sin ella, ninguna relación se sostiene. Da igual si hablamos de tu pareja, de tu madre o de… un periodista.

¿Y por qué es tan importante llevarse bien con los periodistas? Pues porque si logras ganarte su confianza, abrirás puertas que ni sabías que existían. Te buscarán cuando necesiten información, te contarán qué rumores suenan en la redacción y, lo mejor, no pasarás desapercibido en su abarrotada bandeja de entrada.

Eso sí, ¡ojo con las expectativas! Llevarse bien con un periodista no garantiza que te vayan a dar un pase directo a portada, pero ayuda a que tus correos no acaben en la papelera sin ser leídos.

Ahora bien, ¿cómo se gana uno la confianza de un periodista? Te lo explico con las cinco “Cs” que te llevarán directo al corazoncito de la prensa.

C de Comprensión

La primera clave es comprender su día a día. Ponte en sus zapatos. ¿Plazos ajustados? ¿Revisiones a última hora? Empatizar con ellos será tu mejor baza. Al final, cualquier relación que se basa en la comprensión mutua es como un buen plato: siempre sabe mejor.

C de Calidad

No todo vale. Si envías material de calidad, fresco y con un buen ángulo, te recordarán como esa persona que merece una respuesta. La idea es hacerles la vida fácil, no solo con contenido valioso, sino teniendo todo bien organizado y a mano. ¿Una sala de prensa virtual? Eso ya es un gol por la escuadra.

C de Capacidad

Si puedes resolver problemas y ofrecer soluciones rápidas, ganarás puntos. Cada interacción es una oportunidad para mostrar que eres capaz, eficiente y que se puede contar contigo. Porque, al final del día, nadie quiere perder el tiempo con alguien que no sabe qué está haciendo.

C de Cumplir

Aquí no hay trampa ni cartón: si dices que entregarás algo el jueves, tiene que estar en sus manos el jueves. No hay excusas. Si no cumples, adiós a la confianza, y a veces ni con flores podrás recuperarla. Así que, cada vez que prometas algo, que sea algo que puedas cumplir.

C de Calma

Y lo último, pero no menos importante: paciencia. Una vez que les has enviado la información, ¡relájate! No les persigas como si te debieran dinero. Si necesitan algo más, te lo pedirán. Nada espanta más que alguien agobiante.

Con estas cinco “Cs” en mente, tu relación con los periodistas mejorará como esa receta que perfeccionas con cada intento. Pero recuerda: son personas, no robots. Si les tratas con respeto y profesionalidad, poco a poco te ganarás su confianza. ¡Y quién sabe! A lo mejor hasta se convierten en tus mejores aliados en el mundillo mediático.

Ah, y antes de despedirme: el email sigue siendo el rey cuando se trata de contactar con un periodista. Claro, si la historia lo merece, una llamadita rápida para hacer seguimiento también vale. ¿Las redes sociales? Mejor para stalkear al crush, no para cosas serias.

En resumen, trata a los periodistas con el respeto que merecen. Y nunca olvides: los periodistas son amigos, no comida(guiño a Nemo).

via GIPHY

 


Espero que después de este artículo pienses que los periodistas son amigos, y no el enemigo a batir en duelo.

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Los periodistas son amigos. Gánate su confianza.

los periodistas son amigos

Los periodistas son amigos, pero la confianza hay que ganársela en cualquier relación. Porque no viene con garantía ni con recambio en Amazon. Cuando se rompe, es como cuando se te desmorona un bizcocho en la cocina: recoger las migas no te devuelve el pastel.

Es como construir una torre de naipes. Levantarla puede ser laborioso, pero para derrumbarla, basta un pequeño soplido. Y volverla a dejar como estaba… bueno, eso ya es otro cantar.

La confianza es como ese primer café de la mañana: seguridad. Sin ella, ninguna relación se sostiene. Da igual si hablamos de tu pareja, de tu madre o de… un periodista.

¿Y por qué es tan importante llevarse bien con los periodistas? Pues porque si logras ganarte su confianza, abrirás puertas que ni sabías que existían. Te buscarán cuando necesiten información, te contarán qué rumores suenan en la redacción y, lo mejor, no pasarás desapercibido en su abarrotada bandeja de entrada.

Eso sí, ¡ojo con las expectativas! Llevarse bien con un periodista no garantiza que te vayan a dar un pase directo a portada, pero ayuda a que tus correos no acaben en la papelera sin ser leídos.

Ahora bien, ¿cómo se gana uno la confianza de un periodista? Te lo explico con las cinco “Cs” que te llevarán directo al corazoncito de la prensa.

C de Comprensión

La primera clave es comprender su día a día. Ponte en sus zapatos. ¿Plazos ajustados? ¿Revisiones a última hora? Empatizar con ellos será tu mejor baza. Al final, cualquier relación que se basa en la comprensión mutua es como un buen plato: siempre sabe mejor.

C de Calidad

No todo vale. Si envías material de calidad, fresco y con un buen ángulo, te recordarán como esa persona que merece una respuesta. La idea es hacerles la vida fácil, no solo con contenido valioso, sino teniendo todo bien organizado y a mano. ¿Una sala de prensa virtual? Eso ya es un gol por la escuadra.

C de Capacidad

Si puedes resolver problemas y ofrecer soluciones rápidas, ganarás puntos. Cada interacción es una oportunidad para mostrar que eres capaz, eficiente y que se puede contar contigo. Porque, al final del día, nadie quiere perder el tiempo con alguien que no sabe qué está haciendo.

C de Cumplir

Aquí no hay trampa ni cartón: si dices que entregarás algo el jueves, tiene que estar en sus manos el jueves. No hay excusas. Si no cumples, adiós a la confianza, y a veces ni con flores podrás recuperarla. Así que, cada vez que prometas algo, que sea algo que puedas cumplir.

C de Calma

Y lo último, pero no menos importante: paciencia. Una vez que les has enviado la información, ¡relájate! No les persigas como si te debieran dinero. Si necesitan algo más, te lo pedirán. Nada espanta más que alguien agobiante.

Con estas cinco “Cs” en mente, tu relación con los periodistas mejorará como esa receta que perfeccionas con cada intento. Pero recuerda: son personas, no robots. Si les tratas con respeto y profesionalidad, poco a poco te ganarás su confianza. ¡Y quién sabe! A lo mejor hasta se convierten en tus mejores aliados en el mundillo mediático.

Ah, y antes de despedirme: el email sigue siendo el rey cuando se trata de contactar con un periodista. Claro, si la historia lo merece, una llamadita rápida para hacer seguimiento también vale. ¿Las redes sociales? Mejor para stalkear al crush, no para cosas serias.

En resumen, trata a los periodistas con el respeto que merecen. Y nunca olvides: los periodistas son amigos, no comida(guiño a Nemo).

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Espero que después de este artículo pienses que los periodistas son amigos, y no el enemigo a batir en duelo.

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